Pueden cambiar su mundo con un método sencillo

Método investigación-Acción, Aprendizaje comunitario, Lean start-up, llámenle como gusten pero habituarse a vivir proactivamente puede cambiar su mundo, un paso a la vez.

https://es.slideshare.net/hmaciasn/mtodo-investigacinaccin

Ver, pensar, actuar y evaluar -por ciclos iterativos- puede ayudarles a resolver un problema a la vez. y Ser la diferencia en su mundo. Siempre orientados por los resultados que van obteniendo y realimentados -dirigidos- por ese mundo que desean resolver para vivir mejor.

1.1) Diagnóstico ¿Qué sabemos ya del problema?

Problema es una situación que pone en riesgo la calidad de vida de las personas, y la vida misma. Nuestro mundo llega a todas nuestras relaciones. Inmediatas o lejanas. Resolver un problema restaura relaciones, abre posibilidades para todos los que convivimos en este mundo. Delimitar y conocer bien el problema es imprescindible. Desde alimentar a la familia, hasta reintegrar a un conocido en su comunidad tras un accidente, o resolver... lo que sea necesario. El Método Investigación-Acción no pierde tiempo. Se reúne lo que cada uno sabe ya del problema y se generan -entre todos- hipótesis de solución con los recursos existentes en un tiempo apropiado y práctico. 

Usaremos la metáfora de una receta de cocina para ilustrar con un ejemplo. Esto no resolverá todos los problemas del mundo, pero resolverlo permite seguir atendiendo la fila de problemas subsecuentes.  El problema: mi grupo de amigos debe comer para seguir trabajando en su proyecto creativo. Sin comida se irritan y desmotivan. Podría alguno retirarse enfadado con jaqueca y peligrar todo el proyecto. Si cocinamos algo rico, no sólo tendrán energía, sino bajo el "efecto Babbete" podrían surgir ideas muy novedosas e irruptivas. ¿Qué sabemos? Lo que nos gusta comer, los ingredientes a la mano, las habilidades culinarias de los co-equiperos, el tiempo que tenemos para cocinar antes de regresar al proyecto.


1.2) Planeación. Discernir una posible solución e implementar la solución viable más sencilla

Se selecciona un problema, la(s) causa(s) por afrontar, alcance espacial, periodo de intervención, responsabilidades de los colaboradores, resultados esperados (cómo registrarlos y medirlos) estrategia seleccionada, e inclusive, alternativas en caso de que no se resuelva. Es una fase teórica porque no se ha iniciado la implementación. Se usa todo el marco conceptual disponible para comprender ese fenómeno y las causas efectivas y profundas que lo provocan, así como las técnicas propuestas de solución.

En nuestro caso, las hipótesis a seleccionar: Regina que cocina muy bien dirige a todo el equipo. Cooperar entre todos para pedir por teléfono los platillos. Cocinar unos y continuar otros mientras la cena está lista. Pedir ayuda a la tía Betty para guiar la repentina de chefs improvisados. Seleccionamos el más sencillo que logre el resultado deseado. 


2.0) Realizarla sistemáticamente

En la fase práctica del  método, se implementa lo planeado, tanto cuanto sea factible y con ajustes dinámicos imprescindibles. Siempre con el objetivo a la vista, actuando colaborativamente, registrando lo realizado para poder evaluar en su momento. La duración se ha planeado previamente y depende de los ciclos naturales, propios, de nuestro mundo.  Un ciclo escolar, una estación de cultivo, el ciclo de un proyecto de innovación.

Hemos decidido invitar a Tía Licha y despejarnos del proyecto con una cocinada relajada con aperitivos y charla. Regina apunta la receta de Tía Licha y Gilberto lidera la logística de cocina (incluyendo costeo para la cooperacha). El proceso va siendo tan importante como el resultado. El Festín de Babette de millennials aporta muchas coincidencias y empatías entre compañeros mientras cocinamos.



3.1) Evaluar cualitativo-cuantitativamente en 360 grados

Sin esta fase se pierde el Norte. Procesando lo planeado y atando serendipias se enuncia y apropian los aprendizajes. Se haya resuelto o no el problema.  Siempre hay algo rescatable, dificultades no superadas y -lo valioso del método- sugerencias para el siguiente ciclo Investigación-Acción. Si el problema fue bien acotado con base en prudente mezcla de realismo y creatividad, Muy probablemente habrá algún avance y también errores imponderables de orígen.

La Tía Licha logró una cena inolvidable. Ella felicitó a su nueva amiga Regina que le enseñó algunos trucos más para su largo acervo. El hambre fue vencida y la plática alegre fue derivando imperceptiblemente hacia ideas geniales para nuestro proyecto. En el análisis post-mortem del mismo, valoramos aquella cena como crucial del buen resultado del mismo.


3.2) Plantear de nuevo el problema con los progresos logrados.

Mientras más sincera sea la evaluación, mejores aprendizajes y ventajas se logran para el siguiente ciclo. Ya sea una nueva hipótesis para el mismo problema sin resolver, o una fase de profundización en causas más profundas para un problema más amplio.  Siempre delimitando lo factible, lo vital, el mundo nuestro.  Y acordar avanzar al paso uno del método...

En  nuestra anécdota de proyectistas hambrientos, no volvimos a cocinar con tanto esmero, pero conseguimos habituarnos  a preparar por las noches lo que comeríamos al día siguiente, entablando un concurso con hitos a vencer. Si, un concurso. Fuimos excelentes colaborando hombro a hombro para el proyecto, pero en la cocina,las ternas de cocineros fueron mejorando en sabor y economía las cenas en nuestro taller. 



En la película Pay It Forward (Leder, 2000), el protagonista, un niño llamado Trevor, deseó mejorar su mundo familiar y logró disparar una cadena de favores macrosocial. Sin embargo en esa ficción, como en la historiografía de muchas reformas y revoluciones sociales, el promotor de soluciones puede terminar aniquilado en el proceso.  Es una realidad humana.  
Promover la solución de un problema siempre es problemático. Toda acción social provoca reacciones de parte de quienes ven afectados sus intereses, o siquiera su zona de confort. "El que se mete a redentor, termina crucificado" cuenta un dicho popular mexicano. Este hecho nos invita a plantear el método para cambiar su mundo con la mayor prudencia y cuidado posible. No es posible no intentarlo, porque los problemas no esperan (y si esperan, no son problemas realmente...) pero debemos poner todo nuestro empeño y habilidad en el intento.



Abrir la colaboración a los demás para solventar las situaciones que ponen en riesgo la vida común, reconstruye las relaciones, desarrolla nuevas posibilidades y finalmente mejora nuestro mundo. Vamos mejorando el mundo un problema a la vez. Una solución -aunque sea parcial y reiterada- a la vez. Anímate a experimentar este método. Puede que hoy cenemos todos un banquete, o que mañana se pueda salvar una vida.  Depende de nosotros, cada uno, y nadie más. Es nuestro mundo entre muchos otros mundos. Aprópiate los méritos de convertirlo en un pequeño paraíso para todos los involucrados en él.

¿Gustas "cocinar y cenar" un día con nosotros? No podemos sino aprender unos de otros y terminar platicando de nuestra próxima meta común.




Humberto Macías
Coaching educativo
Zeitgeist Program
2018
Fotos Pixabay

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